Este proyecto de diseño transforma una propiedad cercana al mar en un refugio moderno. La paleta de colores combina azules oscuros profundos con blancos luminosos, creando un contraste sofisticado que aporta amplitud y calma a los espacios.
Los dormitorios se diseñan como oasis privados, con paredes claras que invitan al descanso y textiles que suavizan la atmósfera. La sala de estar se configura como un espacio acogedor y funcional, con muebles minimalistas en tonos claros que resaltan los acentos azul marino y permiten que la luz natural fluya, reflejando la cercanía del mar. La cocina se concibe como un área luminosa y contemporánea, con superficies blancas que amplifican la claridad, detalles en azul oscuro en armarios y encimeras, y materiales de alta calidad.